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           DINA BAKER
La profesora había conseguido comida, y Johnson cogió la radio de la clase de música y algunas cosas dejadas en la habitación de Alison.
Los asquerosos bichos estos llegaron más rápido de lo que creía al edificio. Consiguieron romper la puerta. Al ver por el agujero en la puerta tantas cabezas, sólo tuve un reflejo: disparar. Las pistolas me parecieron más ligeras que nunca. Mientras tenía al conserje Harrison a mi lado, ambos conseguimos mantener a los monstruos lo más lejos posible… Hasta que alguien animó al viejo Harrison.
El imbécil de Billy estaba escondido en el armario bajo la escalera. Niñato de mierda.
Si no hubiera dicho nada, Harrison quizás seguiría vivo.
           (…)
Necesité la ayuda de Harper para sacar a ese memo de su escondite. Me alucinó que el niñato no se hubiera cagado, pero casi estaba cagado.
-¡LO HEMOS ENCONTRADO! -Chase gritó lo más alto que pudo.
Johnson y Mrs. Camptown bajaron a toda leche.
-¿Nos podemos ir ya? -Chase no era muy ducho con la escopeta, y apenas conseguía mantener a los seres en la puerta.
-Tenemos todo preparado.
-Ahora tenemos que bajar al sótano, tengo que montarlo allí.
-¿Qué? -Harper y yo no oíamos nada por culpa del sonido de las armas.

           SAMUEL JOHNSON
Al llegar al sótano, tenía que hacer algo de vital importancia, y me jugaba nuestras vidas.
La profesora Camptown me ayudó en el montaje, pero al estar Billy allí, no pudo ayudarme mucho, tenía que cuidarlo a él.
-Sólo falta detonarla.
-¡¿Qué?! -Harper había entendido bien la frase, y oí un "¿Qué cojo…?" desde la dirección de Dina -¿Estás loco?-el que parecía loco era él.
-Seguid disparando, me falta poco. Cuando os avise id para allá.
-Estás zumbado. -dijo Harper, me dio la espalda y siguió disparando.
           (…)
-No tengo balas. -Dina parecía enfadada.
-Casi he terminado…
-Toma, usa esto. -la profesora le pasó las navajas de vidrio.
-¿Bromeando? -se rió y fue hacia los monstruos con intención de cargarse al mayor número posible.
-Dina, ¡vuelve! -aunque tenía el brazo ensangrentado seguía peleando. Es una tía increíble, pero sigue siendo rara.

           CHASE HARPER
Cuando la bomba explotó la entrada al pasadizo se cerró.
No estoy seguro de hace cuántos días empezó todo. No sé cuánto tiempo llevamos aquí abajo. Lo único de lo que estoy seguro es que tenemos una radio y que apenas tenemos comida. Me gustaría que alguien viniera (antes de que muramos).
No hemos podido salir afuera por el grave estado de Dina, por eso seguimos en el pasillo.
Samuel sigue intentando buscar ayuda con la radio… De verdad, no sabemos hasta cuándo podremos aguantar…

 
 
 
 
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